En varias partes de España hay construcciones vanguardistas muy curiosas

Sinónimo de experimentación y vanguardia, estos siguientes edificios más curiosos de España podrían pertenecer más a una dimensión paralela que a nuestro propio país.

Ciudad del Vino (Elciego, Álava)

La bodega más antigua de toda La Rioja, Marqués de Riscal, decidió un buen día que el epicentro de sus instalaciones en la población de Elciego merecía un envoltorio a la altura. El resultado es un edificio de colores psicodélicos y diseño curvilíneo ideado por el arquitecto canadiense Frank Gehry, también conocido por su trabajo con el Museo Guggenheim de Bilbao y quien, tras varias catas de vino, consiguió idear el concepto que mejor trasladase la tradición vinícola a los nuevos tiempos.

Edificio Carabanchel 17 (Madrid)

Conocido por muchos como el “edificio pixelado”, este bloque de colorines que bien podría simular el mecanismo de una partida de Tetris o una gran fotografía de diferentes y enormes pixeles es ya un icono de Madrid y, en concreto, del barrio de Carabanchel. El complejo fue diseñado por el arquitecto Rafael Cañizares Torquemada, quien se inspiró en las obras del pintor suizo Paul Klee y su pasión por los colores.

Las Boas (Ibiza)

La famosa isla balear es sinónimo de locura, playa, ambiente cosmopolita y, también, diseño. Para ejemplo, la construcción del complejo residencial Las Boas, uno de los más lujosos de la isla y envuelto en un entramado de balcones de colores cuyas curvas suaves recuerdan a la arquitectura naturalista del propio Gaudí. De hecho, el arquitecto francés Jean Nouvel ya realizó diferentes diseños en Barcelona (la Torre Agbar) o Madrid (Hotel Puerta América) antes de saltar a una isla pitiusa en la que su gran obra reluce, llena de colores, en mitad de las noches de verano.

Auditorio de Tenerife (Tenerife)

Algunos dirían que parece una ola en mitad de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, otros una nave espacial recién aterrizada en las Canarias, pero lo cierto es que el Auditorio de Tenerife no deja a nadie indiferente. Construido entre 1997 y 2003 como respuesta a una isla canaria que clamaba por un auditorio para su capital, el auditorio fue finalmente ideado por el arquitecto Santiago Calatrava hasta convertirse en uno de los grandes iconos de la isla de Tenerife. Tanto, que su cierto parecido a cierta ópera del mundo ya le ha valido el nombre a la ciudad de “la Sídney del Atlántico”. Y quizás no estén tan equivocados.

El Capricho (Comillas)

La obra de Antonio Gaudí no solo evoca una época o un carácter concreto de nuestro país, sino que su capacidad para dibujar nuevos mundos lo convierten en un artista fascinante. Además de sus obras más famosas creadas en Barcelona, la conocido como Villa Quijano o El Capricho, en la localidad cántabra de Comillas continúa evocando un País de las Maravillas en el que no faltan las influencias orientales y esa magia tan propia del diseñador catalán.

¿Con cuál de estas construcciones más curiosas de España te quedas?