Pilares circulares en la construcción

Cuando se especifica en un proyecto la ejecución de pilares circulares  “in situ”, debemos elegir el mejor método de encofrado de todos los que existen en el mercado.

Por un lado tenemos los encofrados metálicos, consistentes en dos medias cañas que se unen entre sí,  mediante bulones y cuñas, dando la sección circular requerida. Cada fabricante ofrece las medidas que más rentabilidad  le reportan según su proceso de fabricación, por ello existen varias medidas, desde 50 cm  hasta 500 cm de altura, de 20 cm a 90 cm de diámetro…etc.

Sistemas de ejecución de pilares circulares

Otro sistema para la ejecución de pilares circulares es el que utiliza encofrados de fibra de vidrio, con una junta vertical realizada en acero. Este sistema facilita el traslado, montaje y desencofrado en la obra sin necesidad de utilizar maquinaria auxiliar. El plazo de montaje se reduce, en comparación con el anterior sistema metálico, ya que la abertura del tubo de fibra se realiza con una maniobra de flexión, se coloca alrededor de la armadura y se cierra con bulones de forma manual.

El cuerpo de fibra de vidrio del encofrado junto con su refuerzo de acero en la única junta, permiten que el pilar quede bien cerrado y estanco. Este molde es indeformable en las condiciones normales de uso y no se oxida. Se estima que  se puede colocar en obra mas de cien veces, siempre que se realice  el adecuado mantenimiento y aplicando en cada operación un desencofrante que impida la adherencia de restos de hormigón en la superficie del encofrado. Con todo lo anterior,  la vida útil del elemento se mantiene en los parámetros definidos por el fabricante.

Otros sistemas de pilares

Otro de los sistemas es el formado por tubos de cartón reforzado. Este tubo es impermeable en su totalidad, con él se facilitan los procesos de encofrado por ser fácil y rápido su montaje. Se debe tener especial cuidado en acopiarlos debidamente, ya que son deformables ante impactos fuertes y pueden perder su sección.

Los diámetros pueden oscilar ente 15 y 120 cm, llegando a alturas de 500 cm o más. El límite de altura lo establece el medio de transporte utilizado para llevar estos moldes a pie de obra. Se pueden unir varias piezas entre si, creando juntas que se deben resolver de manera satisfactoria, tanto en el propio encofrado como en el hormigón vertido. En el caso de los tubos de cartón, éstos no son recuperables, son solo de una puesta, hecho que hay que tener en cuenta a la hora de su elección.

Se debe tener especial cuidado en aplomar este tipo de elementos para que mantengan su verticalidad. La sujeción del encofrado se puede realizar con puntales telescópicos. Estos puntales es preferible que se fijen al terreno mediante cuñas para que el conjunto sea estable y no sufra movimientos en  las operaciones de hormigonado, vibrado..etc.

El acabado de este tipo de pilares suele tener un aspecto marmóreo, brillante, a veces no parece que estemos ante un pilar de hormigón por esa superficie tan lisa que se presenta.